Los videojuegos japoneses abordan temas interesantes y sobre estos, se construyen argumentos que nos cautivan desde el inicio de la partida. Este elemento es más patente cuando hablamos de juegos del género JRPG. Los RPG japoneses tienen ese “no sé qué” que los hace especiales, incluso, aquellos que no son fanes del género se ven atraídos inicialmente por sus historias, personajes, banda sonora y aspectos visuales y artísticos. Oninaki es el JRPG más reciente al que he jugado y a pesar de tener sus fallas, me hace recordar lo fantástico que pueden llegar a ser.

ONINAKI_20190824010335

Oninaki nos transporta a un mundo donde la muerte no supone el fin, por el contrario, con la muerte llega la reencarnación, por lo tanto, la muerte solo forma parte de un ciclo, una etapa más que debe ser celebrada por los vivos por el bien de los difuntos. Si no hay resignación tras la partida de un ser querido esto puede ocasionar que el alma del fallecido se “pierda”. Un alma perdida con el tiempo se corrompe y se convierte en un monstruo (fallen). Para ayudar con este problema, existe una organización dogmática denominada Veil Watch que se encarga, entre otras cosas, de guiar a los vivos y a los muertos en esta transición que supone el camino hacia la reencarnación. En dicha organización encarnamos a Kagachi, un watcher cuyo pasado lo hizo alguien frío y distante. Una herramienta perfecta que cumple y hace cumplir los preceptos de su organización a toda costa.

ONINAKI_20190824010317

Dicho esto y planteado de esa manera, el argumento de Oninaki es lo suficientemente interesante como para mantenernos expectantes de principio a fin. Lamentablemente, esto no es suficiente por sí solo, en virtud que desde el punto de vista narrativo Oninaki termina desarrollándose de manera abrupta. La historia comienza con las mejores intenciones pero llega a un punto en que se estanca sin aprovechar todo este “mundo” que nos presentan y después, de un momento a otro, nos revela un montón de información que aun llegando al final de juego, no se consigue digerir por completo. Es una pena porque al principio del juego se siente que se va a tomar su tiempo para desarrollar esta historia, pero a la mitad esto cambia por una necesidad (sin justificación) de acelerar las cosas para llegar a “un” final que no aprovecha el planteamiento argumental del mismo juego.

ONINAKI_20190824190545

En cuanto a la jugabilidad, Oninaki es un ARPG en el cual manejaremos a Kagachi por escenarios abiertos con vista aérea. Los escenarios se dividen en dos, un plano físico para los vivos y otros para las almas. Podemos pasar de un plano a otro con tan solo presionar un botón. Para darle cierto dinamismo a esto, nos abriremos pasos a través de hordas y hordas de enemigos con la ayuda de los Daemons: poderosos espíritus de antiguos guerreros que al equiparlos nos brindaran sus habilidades y un estilo de lucha en particular. Podremos equipar Daemons para atacar cuerpo a cuerpo o a distancia. Incluso uno de ellos nos servirá como montura. Todo esto suena bien, pero en este aspecto Oninaki intenta hacer o implementar muchas cosas al mismo tiempo y no lograr que ninguna sea sobresaliente.

ONINAKI_20190823221511

Para empezar y al tratarse de un ARPG, es intrínseco a él, otro género que lo complementa y es el Hack and Slash. Ambos géneros (Acción y Hack and Slash), tienen como particularidad su fluidez al realizar secuencias que desencadenan una serie de combos o acciones que tienen cierta vistosidad y estilo. Esto provoca en el jugador una sensación de satisfacción instantánea. Esto no pasa en Oninaki porque la experiencia de machacar botones se ve entorpecida por la poca fluidez que hay al tratar de efectuar uno de estos “combos”. De hecho, el Daemon Battle System (así se denomina el sistema de batalla), se siente como un sistema incompleto o mal ejecutado porque al poder equiparse con hasta cuatro Daemons, da la sensación al principio que a medida que golpeemos a los enemigos podremos ir cambiando entre alguno de ellos para lograr combinaciones y ataques devastadores, pero pasar de una Daemons a otro tarda lo suficiente como para romper ese feeling y aunque al desarrollar por completo el árbol de habilidades de los Daemons estos se tornan más rápidos, igual el resultado no es el esperado.

ONINAKI_20190824223205

Por otra parte, el título incorpora varios elementos propios de los MMORPG, por ejemplo hay un Daemon que hace las veces de montura y también hay un sistema de alquimia que nos permite desarrollar nuevas armas para nuestros Daemons y piedras con habilidades. Siendo franco, hay veces que se siente como un MMORPG, pero al igual que pasa con lo anterior, esta mal ejecutado o incompleto. Al final el juego pierde cierta identidad al tratar de emular varias fórmulas sin resultados.

ONINAKI_20190825133350

Algo que rescatar sobre los Daemons es que, en sus árboles de habilidades, podremos desbloquear parte de sus memorias para saber quienes eran ellos en el pasado. Los trasfondos de cada uno de ellos son interesantes y te dejan con ganas de saber más.

ONINAKI_20190824221748

Respecto a los gráficos y a la música, es notable el trabajo artístico hecho en los personajes. Tienen un aire de ninja-chibi que junto a los escenarios imprimen una atmósfera de melancolía y tristeza que va con la tonalidad del juego. La música es la gran ausente. No hay un tema que se quede contigo. Tanto es así, que a veces llegan momentos en los que se siente que no hay música alguna.

ONINAKI_20190823221140

Este es el tercer intento de Tokyo RPG Factory desde que Square Enix le encomendara la -difícil- tarea de revivir en la actual generación, “eso” que hizo grande a los RPG de los noventas con obras como Chronos Trigger, y si bien es cierto que lo intentaron con sus dos primeras entregas a pesar que se notan que son trabajos casi calcados de lo mejor de otros tiempos (I Am Setsuna y Lost Sphear), debo decir que en este tercer intento se siente que Tokyo RPG Factory está hallando su propia identidad. Oninaki a pesar de sus fallas es un título que merece una oportunidad, sobre todo para aquellos amantes de los JRPG. No entiendo porque desaprovecharon una oportunidad como está, lo tenían todo, un argumento interesante y con su Daemon Battle System pudieron contribuir a hacer un ARPG sólido y que nos pudo haber dejado a la expectativa del próximo título de este protegido de Square Enix.

 

Este juego fue analizado gracias a un código de descarga que fue proporcionado por Square Enix.

Este análisis está basado en la versión para PlayStation 4.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s